En el consejo de ministros del 13 de abril pasado, con toda desfachatez, el presidente Gustavo Petro afirmó: “Porque el petróleo ya no se va a vender en el mundo, como ya lo sabemos. Hay que alistarse: ni el petróleo ni el gas ni el carbón. Yo no estoy pensando importar gas para hacer a Colombia dependiente del gas de Venezuela, ni de Catar ni de Estados Unidos, sino para que Colombia no consuma más gas, porque mata a la humanidad. Y si exportamos carbón y petróleo matamos a la humanidad” (ver youtu.be/7xJKdP_O9yA).
Mentiroso porque, en 2025, el consumo mundial de combustibles fósiles, según la Agencia Internacional de Energía, fue el siguiente. Petróleo y gas: 103 millones de barriles y 4,1 billones de metros cúbicos al día. Carbón: 8.845 millones de toneladas. Negocios por 8,3 billones de dólares. Y Colombia produjo 746 mil barriles de petróleo y 259 millones de pies cúbicos de gas por día, así como 49,6 millones de toneladas de carbón en el año. Cifras que continuarán.
Y Colombia ya importa gas, con tendencia a importar más y más caro, lo que, en su cinismo, alegra a Petro.
De ahí que Petro estuviera solo, derrotado, entre los voceros de los 195 países que asistieron a la COP30 en Brasil, sobre el cambio climático.
Solo una mente enferma puede alegrarse de que desaparezcan los combustibles fósiles –¡hoy irremplazables!– lo que generaría una catástrofe apocalíptica en el mundo. Porque además por ellos, entre 2021 y 2025, Colombia exportó 75.590 millones de dólares y al Estado le ingresaron 600 billones de pesos.
Irrespeta mucho a los colombianos que Petro oculte que el aporte de Colombia a los gases de efecto invernadero (GEI) del mundo es bajísimo, del 0,6% del total, con el gas carbónico (CO2) de los combustibles fósiles aportando el 0,2%. Porque este es un país tan subdesarrollado que ni CO2 produce, atraso al que también lo ata este mal gobierno, con Colombia creciendo al 1,6% promedio anual.
Y los países del Grupo de los Veinte, los más poblados del mundo y con mayor desarrollo tecnológico y económico, aportan el 80% del total de los GEI, con América Latina y el Caribe –48 países– produciendo solo 10%, cifra que Petro, irresponsable, quiere reducir todavía más.
No será mintiendo como se resolverá el problema del cambio climático.

