Jennifer Pedraza, senadora de Dignidad & Compromiso, sostuvo en una intervención en el senado que la oferta de Colombia como centro de operaciones para la Fuerza Aérea de Estados Unidos exige el aval del Senado de la República. La dirigente advirtió que ese tipo de decisiones no puede quedar en manos de un solo presidente y cuestionó la coherencia de quienes defienden a Benjamín Netanyahu mientras dicen preocuparse por la población civil.
En su intervención, planteó que resulta contradictorio decir que importa la vida de los civiles y al mismo tiempo respaldar a Benjamín Netanyahu. La Corte Penal Internacional emitió una orden de captura contra el mandatario israelí por crímenes de guerra. La senadora afirmó que más de 70.000 civiles murieron en Gaza, en su mayoría mujeres, niñas y niños, y pidió a quienes defienden a Netanyahu que lo hagan con franqueza política en lugar de invocar los derechos humanos.
La dirigente cuestionó además las declaraciones de Pete Hegseth secretario de guerra de Estados Unidos, quien habría planteado a Colombia como cuartel general o centro de operaciones para la Fuerza Aérea estadounidense en la región. Pedraza señaló que ese ofrecimiento incluiría aplicaciones tecnológicas y cooperación de inteligencia, materias que a su juicio corresponde discutir al Congreso. Advirtió que con este tipo de acuerdos el país quedaría convertido en una base militar de Estados Unidos para operaciones en Suramérica.
La senadora insistió en que Colombia no es una colonia ni un territorio anexado a Estados Unidos y sostuvo que la independencia del país se construyó con sacrificio, no como una concesión. Subrayó que cualquier acuerdo de este tipo debe pasar por el Senado de la República y que ningún presidente, sin importar su nombre o su bandera política, puede repartir la soberanía nacional por fuera de ese trámite.
Pedraza recordó episodios de la historia reciente del país en los que la presión de ministros de defensa derivó en asesinatos selectivos de población civil presentados como resultados operacionales. Con ese antecedente, cuestionó el anuncio de que el gobierno buscaría sacar a Colombia del Estatuto de Roma y apartar al país de las decisiones de la Corte Penal Internacional. A su juicio, esa salida allanaría el camino para operaciones que vulneran la soberanía nacional y ponen en riesgo a la población civil.
La senadora concluyó que quienes decidan respaldar esa postura están en su derecho de hacerlo, pero pidió que no apelen a la hipocresía. Señaló que los acuerdos internacionales de derechos humanos surgieron después de dos guerras mundiales y de los campos de concentración del régimen nazi, y advirtió que hoy son Donald Trump y Benjamín Netanyahu quienes desconocen esos acuerdos. Cerró su intervención con un llamado a no defender con la boca la vida de la población civil mientras las acciones de gobierno apuntan en sentido contrario.




