¿Por qué Jorge Robledo dice que la política exterior de Abelardo De la Espriella salió mal?

Sep 4, 2026

Robledo sostiene que el reconocimiento a Israel y Marruecos, los nuevos TLC y el Escudo de las Américas muestran un gobierno sometido a Trump.

Escrito por: Dignidad & Compromiso

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La política exterior del gobierno de Abelardo De la Espriella está sometida a los intereses de Estados Unidos. En su columna "Pésima también la política exterior", publicada el 29 de agosto de 2026, Jorge Enrique Robledo, repasa el respaldo del presidente a la anexión israelí del Golán, a la anexión marroquí del Sahara Occidental, a nuevos tratados de libre comercio y a la vinculación de Colombia al Escudo de las Américas.

Para Robledo, el reconocimiento a la apropiación israelí de los Altos de Golán desconoce un consenso internacional que solo comparten con el gobierno colombiano Israel y Estados Unidos. Ese territorio es sirio desde una perspectiva histórica y jurídica reconocida en el mundo entero. La postura llega apenas semanas después de la ofensiva militar de Trump contra Irán, un antecedente que refuerza la lectura de un alineamiento sin matices con Washington. El exsenador advierte que la postura frente al Sahara Occidental repite la misma lógica: De la Espriella reconoció la soberanía marroquí sobre un territorio que Marruecos ocupó por la fuerza, cuando ese territorio pertenece, según la historia, al pueblo saharaui. Ese respaldo cuenta, de nuevo, con el apoyo de Trump.

En cuanto al anuncio de nuevos tratados de libre comercio, Robledo afirma que la experiencia colombiana muestra los efectos adversos de ese modelo: mientras el país desprotege su producción, los países desarrollados sostienen a sus empresas trasnacionales con subsidios y políticas proteccionistas, tanto en el campo como en la ciudad. Esa combinación de ventajas productivas y respaldo estatal deja a los productores colombianos en desventaja frente a competidores que operan bajo reglas distintas. Ese desequilibrio perpetúa el atraso productivo del país.

La vinculación al Escudo de las Américas aparece como otro punto de sometimiento. Ese acuerdo militar, promovido por Trump con el argumento de combatir el narcotráfico, funciona sobre todo para proteger los intereses de Washington en la región. Robledo plantea que el consumo en Estados Unidos y otros países ricos explica mejor el problema de la coca y la cocaína que la producción en el trópico. Allí se concentran las ganancias del negocio y allí las autoridades persiguen el narcotráfico con menos rigor.

De la Espriella no renunció, antes de posesionarse, al juramento que lo hizo ciudadano estadounidense, un hecho que el exsenador señala como grave. Ese compromiso previo lo deja expuesto a una acusación por traición en Washington si no respalda los actos del gobierno de Trump.

Jorge Robledo afirma que estas decisiones responden a un documento previo: la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de 2025, cuyo capítulo sobre el continente lleva el título de corolario de Trump a la Doctrina Monroe. Esa doctrina data del gobierno de Theodore Roosevelt, en 1901, y resume el principio de Estados Unidos primero, entendido como la prioridad de los grandes poderes estadounidenses sobre la región. El exsenador concluye que ese principio ha guiado la política exterior de Washington durante los siglos XX y XXI, con la diferencia de que Trump considera insuficiente la fuerza aplicada hasta ahora y busca aumentarla. Las decisiones de De la Espriella en materia internacional dejan de ser episodios aislados y pasan a formar parte de un mismo patrón de subordinación.