La senadora Jennifer Pedraza, de Dignidad y Compromiso, radicó el 31 de agosto de 2026 un proyecto de acto legislativo que cambia el sistema de elección del Consejo Nacional Electoral. Lo hizo junto a once congresistas de otras cuatro colectividades, con el planteamiento de que la selección de los futuros consejeros pase del Congreso a un concurso de méritos calificado por las altas cortes.
Para Jennifer Pedraza, el Congreso no debería elegir a sus propios jueces electorales. La senadora describe el mecanismo vigente, la cifra repartidora entre listas de los partidos, como una desfachatez, y afirma que enfrentar la corrupción electoral exige reformar el CNE. Es, en sus palabras, el tercer intento de la bancada por lograrlo.
El proyecto modifica los artículos 264 y 265 de la Constitución. Cambia el nombre de los integrantes del CNE, que dejan de llamarse magistrados y pasan a llamarse consejeros, y traslada su elección del Congreso a un concurso de méritos que organiza la Comisión Nacional del Servicio Civil. Sobre una lista de treinta elegibles, la Corte Suprema, la Corte Constitucional y el Consejo de Estado eligen tres consejeros cada una, para un periodo de cuatro años. Firman la iniciativa doce congresistas del Pacto Histórico, la Alianza Verde, el partido Libres, el ASI y Dignidad y Compromiso, colectividad por la que Pedraza es la única senadora entre los firmantes.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) debe ser independiente y elegirse con criterios de mérito. Que el Congreso elija sus propios jueces electorales es una desfachatez.
— Jennifer Pedraza (@JenniferPedraz) September 1, 2026
Por eso, hoy radicacamos el proyecto de Acto Legislativo para cambiar la elección de los magistrados… pic.twitter.com/9PSyRbuVCn
Pedraza sostiene que el proyecto busca cerrar la que llama "puerta giratoria" entre las directivas de los partidos y las curules del CNE, por la que un directivo sin cargo puede convertirse en candidato al Consejo si su colectividad reúne los votos. Plantea impedimentos para que quien haya sido consejero no pueda ocupar directorios de partidos ni lanzarse a un cargo de elección popular en el periodo posterior. Según explica, esto responde a candidatos que pierden una elección y luego buscan el CNE, en sus palabras, para cuidar sus propias cuentas y evitar que se investigue quién financió su campaña. Argumenta que un CNE elegido así queda blindado de mayor legitimidad.
El texto exige título de abogado, diez años de experiencia profesional en derecho y cinco años de experiencia especializada en derecho electoral. Queda fuera de la carrera quien haya sido directivo de un partido, candidato o congresista en los cuatro años anteriores a su postulación, y los consejeros mantienen esa restricción dos años tras dejar el cargo. Pedraza señala que las cortes eligen a los consejeros con base en una entrevista y en el puntaje por experiencia académica y profesional.
La senadora insiste en que la bancada seguirá ejerciendo control y veeduría para que las decisiones del CNE no pasen por encima del voto ciudadano. Advierte que mientras sea el Congreso quien elige al organismo que lo vigila, se repite lo que su colega Mauricio Toro describió como una situación en la que "el ratón va a estar cuidando el queso". Pedraza pide al Gobierno nacional y a los presidentes de las comisiones primeras de Cámara y Senado que agenden y respalden el debate. Recuerda que la reforma entraría a regir en 2030, y que los nueve magistrados posesionados el primero de septiembre fueron elegidos el 25 de agosto bajo las reglas actuales, votación en la que dice haberse abstenido porque no compartía el mecanismo ni las listas en competencia. Cierra su intervención con un llamado a dejarles a las próximas generaciones un Consejo Nacional Electoral capaz de actuar de manera independiente.




