El libro Parques Nacionales de Colombia. Territorios donde la vida se expande, editado por la Dirección de Parques Nacionales Naturales, documenta cómo la conservación de estos territorios depende del trabajo diario de las personas que los habitan y los cuidan. Así lo escribe Enrique Uribe Botero en una reseña publicada en El Espectador. El libro reúne los relatos de ocho profesionales que trabajan en distintos oficios dentro de los parques.
Desde 1960, cuando se declaró la Cueva de los Guácharos, en el Huila, como el primer Parque Nacional Natural del país, se han publicado alrededor de media docena de libros sobre el tema. Uribe Botero conoce cuatro, incluido el que reseña, y explica que comparten una edición pensada para lo que cada publicación busca transmitir y fotografías coherentes con ese propósito. Territorios donde la vida se expande es, a su juicio, particularmente generoso en imágenes de las comunidades y de las personas que trabajan en las regiones donde están los parques, muchas tomadas por quienes viven allí.
Los cuatro libros describen cada parque, pero este agrega un relato breve sobre la relación entre la vida humana en los parques y las regiones que los rodean, bajo subtítulos como Avanzar de la mano, Caminando juntos o Gobierno intercultural. El libro trae un código QR con información sobre cada parque, con las posibilidades de visita, sus costos, las actividades que allí se realizan y su importancia para la conservación.
Uribe Botero propone una observación personal. Como aficionado a la fotografía, dice que le habría gustado encontrar en cada pie de foto el nombre de quien tomó la imagen. Los cuatro libros listan al final a los fotógrafos que participaron, pero ninguno identifica la autoría de cada foto, y deja la inquietud planteada para una futura edición.
Uribe Botero sostiene, como planteamiento central de la reseña, que sin las personas que trabajan y viven en los parques nacionales no sería posible disfrutar hoy de las fotografías de paisajes y especies que durante décadas han aparecido en publicaciones de todo tipo, ni recorrer varios de esos lugares. Conservar estos territorios es una tarea de mapas, normas y entidades. Es el trabajo cotidiano de quienes los conocen, los recorren y los cuidan. El libro respalda ese punto con los relatos de ocho profesionales que trabajan en distintos oficios en los parques, cada uno con líneas autobiográficas sobre su oficio y su visión de lo que es un Parque Nacional.
El libro cierra con el capítulo Parques Nacionales Naturales en Cifras, con información estadística sobre biodiversidad, investigación y monitoreo, y datos sobre los habitantes animales y vegetales, el clima y la topografía de cada lugar.
Uribe Botero reconoce el trabajo de Luis Olmedo Martínez Z., director saliente de Parques Nacionales, por los resultados de sus cuatro años en la entidad, entre ellos la creación de la Editorial Parques Nacionales y la entrega de 66 áreas declaradas como Parque Nacional, tras haber recibido 59 en agosto de 2022. Lo recuerda como director del Jardín Botánico de Bogotá, cargo en el que promovió la modernización de los invernaderos conocidos como el Tropicario, y como exdirector de esa misma entidad entre 2002 y 2003, sostiene que la historia del Jardín Botánico se divide en dos, antes de esa obra y después de ella.
Uribe Botero cierra su reseña con lo que más le gusta del libro, la transcripción de algunos versos del concurso de poesía que la entidad organizó sobre los parques nacionales, con la participación de 140 poetas de todas las edades y regiones del país.




